domingo, 27 de diciembre de 2009

MÁS ALLÁ, CON MIS ESPÍRITUS PROTECTORES

"Advertencia : Todo lo que pueda explicar no es nada comparado a todo lo que viví.

Contaré las 3 últimas sesiones que tuve, que fueron a lo largo de este mes de Diciembre. Y las cuales me han hecho sentir mucho más pequeño y grande a la vez, y sobre todo Humildad, y te das cuenta de lo poco que sabes y de lo que sabes gran parte es información de relleno, mientras que la de verdad hay quienes la prestan atención y quién por desgracia no, yo me alegro de potenciar mi Sentir y mi Corazón.

Añadir que también en Diciembre estuve dietando Tabaco, dos purgas y una semana de beberlo sin efecto purgante. Esto me ha ayudado mucho en todo, ya contaré porqué.

En la primera sesión, realmente, sentí lo que siente un chamán, podréis pensar que son gente que sólo dan una planta sin más, pero eso es totalmente una equivocación, va más allá y cuándo digo más allá, es así, hay más mundos, más lugares, cosas que no son visibles a nuestros ojos y que sí lo son al Corazón. Esta sesión fue el puente entre mis sesiones sin más a las de aprendizaje.

Todo empezó con una leve mareación y proyecciones mentales, entonces N., ofreció más y yo más ansioso que sereno por entrar le pedí más, me dio otro toma como la primera o un poco más, y justo en cuánto tragué la segunda me subió la primera y eso fue el boom, el boom de la planta en mí, el boom de mí en el universo y el comienzo de la muerte de mi ego. Fue fuerte y sentía una grandísima vibración en mí, todo, absolutamente vibraba, y mientras más, yo más volaba. Mi cuerpo temblaba y puedo asegurar que si no me rompí la pelvis fue de mi milagro, yo estaba en posición de meditación, el espalda recta y las piernas me botan al ritmo de los icaros que ellos iban cantando, y entonces volvió, y volvió a por mí, la Abuelita, la serpiente y me llevó a un mundo totalmente aparte, dónde había más espíritus, era todo fuertísimo pero en ningún momento perdí el control de mí, sólo veía serpientes y sentía ganas de vomitar, así que vomité, y pensé que sería como siempre vomitar y volar más, pues en este caso vomité y volé más, lo que no sabía era la noche de vómito que me esperaba, llevaba más de dos meses sin tomar y en ese tiempo había tenido bastante “sorpresas” y las cuáles me sobrepasaron, y a pesar de los Tabacos echo y de todo, tenía mucho que echar, pero la Abuelita también me decía que tenía que volar y así fue, vómitos y volares. Pero lo más tierno es que me dejaba justo en los momentos exactos para que pudiese desarrollar el principio de mi aprendizaje, y así me agarró, me agarró el alma, el corazón, mi espíritu y mi cabeza, a ésta última la dejó un poco k.o, y así todo fue bien, mis Maestros icareaban y justo cuándo acabaron uno que era con el que me sentía que había empezado todo meses atrás, la Abuelita empezó a icarear, utilizando mi cuerpo como puente entre su mundo y el nuestro, y empecé a icarear, con una potencia que yo pensaba que se rompía el cielo, pero mi boca estaba abierta y sólo salía un grandísimo chorro de energía, esa energía que el chamán experimentando sabe redirigir para lo que se oportuna en la ceremonia, y así fue la sesión, empecé a icarear, incluso un icaro propio que obtuve en la dieta que realicé, y sonría, no sabéis lo felicidad que corría por mí y por el Universo, me sentía y me siento más cerca de mi camino, incluso icareando lloré de la emoción, de lo que yo mismo estaba haciendo, y la Abuelita me permitió ir a ver a mi mamá, y las visiones que yo tenía, se le mostraron a mi mamá en sus sueños, ella vi a todo los espíritus protectores que había en el mundo paralelo pero en forma de humanos, y todo esto mientras vomitaba, aquella noche fue vómito-icaro-vómito-icaro hasta que caí rendido y abría los ojos sólo veía escamas verdes y perfiladas de rosa, era la Abuelita, también veía los espíritus que estaban fuera del sitio dónde estábamos, aquella noche todos sonreían, ya que yo y otra persona habíamos empezando a icarear, éramos dos aprendices - y somos - , había un gran árbol que me repetía una frase, que me caló bastante hondo. Todo fue tiernísimo como me llevó, como me hizo icarear, aunque había momentos que podía hasta doler, tanta energía, era un caballo desbocado y yo simplemente dejaba que siguiese corriendo por la eterna pradera de la sabiduría Ancestral, al igual de tiernos que fueron los típicas expresiones que sustituyen a los aplausos después de un icaro que ha destacado por algún motivo, - o al menos yo sentía que sustituían - y por último me sopló N., que jamás lo había hecho aunque es con el que estoy más unido, su soplada y su icaro hizo que se me saltaran las lágrimas. Esta ceremonia pensé que era importante, pero no supe hasta la siguiente lo realmente que fue.

Al día siguiente mi sensación de Humildad y de un camino abierto a mi Corazón eran gigantescas.

Dos semanas después hicimos un retiro un fin de semana, al mismo sitio dónde realicé mi dieta. Y eso nos hicimos volar, era un cierre de periodo vital. Allí empecé a conocer a la Abuelita y allí empezó mi “aprendizaje oficial”, lo pongo entre comillas, por varias razones, y una de ellas es que hasta que no haga la dieta en la Selva, todo me parecerá enorme aquí pero allí es dónde son las cosas, su Sitio.

Añado : En el tiempo entre una y otra también aprendí cosas, mediante sueños y visiones.

La primera sesión, yo sabía que iba a ser dura y así se lo dije a N., y él me dijo que no me preocupase, y yo le insistía y él se reía. Y así fue la experiencia más fuerte/agobiante de mi vida, pero no me arrepiento de ella y la volvería a repetir después de todo lo que aprendí en el retiro.
En esta tomé y me subió, a los 10 minutos sentía sensaciones muy fuerte y ganas de vomitar, y si pensé que en la otra ya había purgado mis problemas estaba muy equivocado. Me subió y volé, se me presentó un Chamán en la visión y me dijo que él estaba ahí para que nada malo me ocurriese, y que estaría ahí hasta que yo pudiese volar y hacer volar, más o menos. Se me presentaron varios espíritus y como siempre pregunté si eran los que yo quería, y cuándo veía que no, le pedía protección al Tabaco y al Chamán de mi visión, que no era cualquier Chamán, era de la tribu de la misma que el Maestro de mis Maestros y del lugar de dónde la Ayahuasca. Entonces me “atrapó” una serpiente y me dijo : Ponte tranquilo, hoy te toca purgar tu alma. Y ahí fue la hecatombe, yo no existía, estuve sintiendo el dolor de mis problemas anteriores, me desconectó de la que nosotros llamamos realidad, y eso me agobió más aún, el lugar era un sitio paralelo a todas nuestras creencias, podría ser una Sala de Purga, y sentí lo más agobiante de mi vida, sentía como en cada vómito salía mis partes sucias del alma, y no me dejaba beber agua, - y yo lo veía justo - , que fuese una arcada seca, que me doliese, en ese momento yo sentía que todo eso era normal y más si quería Aprender la planta, todo era parte de mi aprendizaje. Todo eso unido a los vómitos, pero también a golpes contra el suelo, agarrotamiento de todo el cuerpo, sudar hielo, sintiendo frío, tal fue la experiencia que se me olvidó quién era, cómo esta tumbado en el suelo, mi vida no existía, era todo imaginación, abría los ojos y todo seguía igual, nada existía, yo pedía ayuda a mis Maestros y cuándo venían y me soplaban para rebajarme los efectos, se transformaba en el otro, y tenían manos de jaguar, y hasta hubo momentos que quien me atendía no eran ellos sino el mismísimo Jesucristo, o eso sentía yo, y sentía todo lo que le habían hecho sólo por ser cómo era, un simple curandero, sin más nada de Iglesia ni demás. Mi viaje cada iba a peor a pesar de estar acompañado, hasta sentía que respiraba más rápido de lo que podía respirar mi cuerpo, y justo ahí entré en un bucle que veía que no iba a salir nunca, todo iba de la sesión en la que empecé a icarear, al fin siguiente que estuve con mi novia, hasta la ida hasta el lugar dónde estábamos, y eso se repetía una y otra vez, y algo me decía que no había vuelto que lo que yo conocía como realidad no existía y que me habían desconectado, y que este era otro mundo, no me dijeron si más real o no, pero yo lo sentía así, la gente bebía y bebía Ayahuasca, y eso era la Vida, llegar a otro nivel, todo eso me horrorizaba y gran parte era por mi forma de respirar, llegando casi a hiperventilarme y caer inconsciente, y llegó uno de mis Maestros y me dijo : “ Lo único que te une a la vida ahora mismo es tu respiración, aspira por la nariz y exhala por la boca, así olvidarás tu mente y vivirás en tu corazón. Controla tu respiración, porque si no tienes el control de ella, tampoco lo tienes de tu vida” Y desde entonces empecé a respirar como él me había dicho y seguía viendo lo mismo y sintiéndolo pero todo estaba bajo control, entre todo estos agobios, también tuve visiones y sensaciones realmente bonitas y tiernas, como hacer el amor con mi novia y sentir lo que era y significaba de verdad, el orgasmo era por los ojos, por nuestra mirada, por nuestro tacto, pero eso sólo fue pues un 0,5% del viaje. Una vez que tenía la respiración en mí, todo empezó a parecer una leyenda y comprendí muchas cosas, la mayoría de leyenda ocultaban momentos como los que nosotros vivimos con la Abuelita y demás plantas, y nosotros en ese momento, como cada vez que uno se inicia hace una leyenda de corazón, que jamás nadie sabrá pero que estuvo ahí en nuestra Pachamama. Y al rato terminó todo eso, y empecé a icarear, a pesar de que la planta me dijo que hoy no me tocaba, pero luego decía que sí y mi cuerpo sólo podía descansar, así que me agarró del alma y me hizo icarear. Fueron lindísimos los icaros, ya que simplemente me salían del Corazón. Y poco a poco se fue acabando la sesión, y todo era como un gran tipi o un tambo, con un fuego en medio y N., seguía icareando él solo y jamás olvidaré esa imagen. La ternura del sanar. Luego me sopló e hizo el rito de la apertura de alas, luego al día siguiente sentí que podía alzar el vuelo yo solo. Y todo fue majestuoso, lindo y sobre todo purgativo.

Añado: No me olvidé en ningún momento del Tabaquito, y pedirle que no fuese nada mal, y eso me ayudó a pesar de la gran experiencia.

Yo volví nuevo, todo lo que había vivido me cambió bastante, y ahora estoy asimilando aún ese viaje, como el anterior y como el siguiente. Pero durante el día yo seguía en la nube, cerraba los ojos y veía imágenes, que me preparaban para el siguiente viaje, aquel día hasta la sesión me fue muy duro hasta que fui a dónde estaba mi hamaca en la dieta y empecé a icarear el lugar y darle gracias a todos los responsables de mi Vida, mientras lloraba como purga, como agradecimiento, como propio perdón, como yo.

En la siguiente ceremonia, le dije a Nacho que alguien especial había venido a verme - una serpiente de las muchas de la cosmovisión -,ya que todo sin haber tomado nada y con los ojos abiertos se me había tornado de un azul turquesa y sabía que era ya que había venido a verme en visiones. Y no sé si por eso o por la confianza que tiene en mí, yo fui el encargado de llevar desde los Maestros a los demás la Ayahuasca, mientras ellos cogían la copa de mi mano, yo sólo pensaba en que mi energía fuese con ellos, sabía que ese día mi energía venía protegida.

Se repartió y al poco tiempo como la sesión anterior me subió, pero estaba esa serpiente, que no era la Abuelita aunque también andaba por ahí como el Chamán de la visión del día anterior estaban ahí, y el Tabaquito también. Yacumama, la serpiente que estaba conmigo, me tragó y empezó a cruzar mundos, y me dijo que me llevaría a un sitio muy muy lejos. Yo seguía en postura de meditar, pero tiritaba y tenía la mano en la frente sentía que por ahí me venía información paralela, para mi vida y mi aprendizaje, me llevó y llegó un momento que antes de entrar en el aquel mundo, ella no podía pasar y decía que pidiese que me soplarán, y N., que estaba a mi lado le pedí que me soplase y me sopló y de ahí arreó Yacumama y me llevó a un sitio dónde se gestaban los icaros y me dejó ahí, estaba el Tabaquito ahí, como gran protector que es, pasó un rato y yo estaba ahí y no me salía nada para cantar, se lo dije a N., y me dijo que tranquilo. Las sensaciones que tenía eran más fuertes que las del día anterior pero ya sabía respirar, y gracias a ese respirar consciente, todo tenía más importancia en la Vida, hasta que llegó el momento y me salió un icaro del Tabaco, lo canté y me levanté, mi compañera la otra persona que también está aprendido, ya estaba en el medio, y mientras yo cantaba miraba a todos y me presentaba a los Espíritus que estaba en aquella sala, todos me escuchan y yo les pedía protección en mi camino, y cuándo dejé de cantar, N., siguió y sentía que él y E., me hacían un manto de protección y cuándo callaron volví a cantar, había momentos en que se me iba el icaro y dejaba salir al caballo desbocado y el Chamán me decía que lo controlase y sentía como controlaba mi voz, y bendecía a la sala, luego me senté en mi sitio al lado de mis Maestros y seguía icareando con ellos, al igual que mi compañera, luego volvimos al centro y ella y yo empezamos un icaro juntos y nos dimos la mano, jamás lo olvidaré, y era como adentrarnos más aún con los Taytas de la Selva, y nos daban la bienvenida. Luego todo fue bien, tranquilo, hasta que una persona empezó a tener problemas y N., la sopló y el problema le pasó a él, yo lo vi con mis propios ojos, a ojos abiertos, era un bicho enorme, como una cucaracha que había estado en el estómago de la otra persona y que ahora estaba en él, entonces me tumbé y tuve unas visiones de como ayudarle y operarle pero E., le sopló y todo se tranquilizo, salí fuera del lugar y todo era bosque, pero había malas energías y entré rápidamente, aunque le pedí protección al Tabaquito para el tiempo que estuve ahí, se lo dije a N., y el me dijo que sí, que había malas energías y malas compañías que querían entrar, y él y E., cantaron un icaro para alejarlos y todo quedó en tranquilidad, no, nadie se movía, nadie habla y nadie quería entrar, aunque luego volvió el movimiento, ya que algunos estaba teniendo viajes duros, mientras uno de ellos ayudaba a la persona, nosotros icareábamos.
Yo recibí muchísima información, incluso icaros pero que aún no eran el momento, o mi momento. Eso lo tome como un voto de confianza por parte de los Taytas, que son los espíritus Maestros. Luego más tarde empezaron a soplar a la gente y yo pedí que me soplarán, pues estaba cansadísimo, estaba vez me sopló E., había sido demasiado ejercicio visitar tanto en tan poco tiempo. Me dormí como un niño que habías sido parte de algún cuento mágico, me desperté como un hombre que había estado más allá de la mente, y había ido con los Taytas y su Corazón.

Y doy gracias por todo esto, siempre vuelvo más Humano y con más saber, aunque este saber o se vive o no se toma como saber.

PD. Doy importancia a quién me sopla, pues cada uno para mí representa una cosa y me la transmite. "

Espero no haberme dejado algo importante. Aunque bueno yo aconsejo que cada uno lo prueba y que espere no dejarse algo importante, eso será buena señal :)
Hay cosas que se aprenden, llegan a tu Corazón y ni te acuerdas, pero ahí están y te ayudan.

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